Creeréis que estoy loca por la manera en la que pienso, por darle el más mínimo espacio en mi mente a ese pensamiento que de ninguna manera tendría que estar ahí. En realidad, tendría que estar marginado y encadenado en algún rincón, que ya estuvo mucho tiempo rondando por aquí y por allí a sus anchas cuando no debía. Ese pensamiento, está rompiendo absolutamente todas las reglas dentro de mi mente, y yo, insensata de mí, le dejo estar, le dejo un pequeño espacio aunque se que estoy incumpliendo la ley. ¿Porque? Porque ese pensamiento todavía me importa, todavía no me es indiferente y todavía quiero que esté ahí y que se quede un ratito más.
Pues eso, creeréis que estoy loca por la manera en la que pienso. O tal vez los locos seáis vosotros. O igual no. O igual si.